Mi monstruo
Por Elena Carreras, 4º ESO A
Mi monstruo
tiene ojeras,
manchas de sudor y
lágrimas asustadas.
Mi monstruo
fuma flores,
huye con el humo y
muere cada noche.
Mi monstruo
no quiere amor sordo,
ni sonrisas huecas
ni palabras flácidas.
Mi monstruo
está lleno de carmín,
de madrugadas en vela,
de morir matando.
Mi monstruo
se llenó con el odio constante,
de aquel que decía amar,
mientras destruía con cada frase.
Mi monstruo
depende de la pastilla,
del humo y
de pintura negra.
Mi monstruo
recuerda cada lágrima,
cada no hueco,
cada desaparición sorda.
Mi monstruo
como la soga,
ahoga y al mismo tiempo
me mantiene en pie.
Mi monstruo
llegó un dia
donde se apoderó
de mi cuerpo.
Mi monstruo soy yo.
Yo estaba allí…
Por Marina Giménez, 1º de Bachillerato B
Yo estaba alli, en un sitio desconocido y cerrado. Estirada en una cama que no era
la mía con tubos saliendo de mi cuerpo.
Estaba desnuda con solo un camisón de tela fina tapándome, y sentía mi cuerpo
dormido e inmovilizado.
Notaba como me observaban, tenía a mi alrededor varias máquinas capaces de
quitarme la vida con la minima acción de apretar un botón.
No podía ver bien, solo dos grandes luces blancas que se apagaban por la noche, y
siluetas borrosas que venían a visitarme de vez en cuando.
Oia pitidos continuos que resonaban en mi cabeza, y voces distantes que no podía entender.
Cuando las siluetas me visitaban, notaba un roce frío en mi piel y una aguja
atravesando mi brazo.
A veces venían también dos siluetas que destacaban, eran diferentes, brillabanmás.
Estas me hablaban, no las entendía, pero se escuchaban más claramente. Eran dos
voces, una grave que encajaba con la silueta alta, y una voz aguda de silueta pequeña.
Cuando me visitaban me entretenía, la silueta pequeña siempre se lanzaba sobre
mí y la silueta grande la regañaba.
No callaban nunca, y venían cada día a la misma hora, hasta que un día, durante su
visita llegaron las siluetas que me asustaban, murmuraron algo a la silueta alta y
sentí como el ánimo de la habitación bajó.
Se llevaron al alto de voz grave fuera, y volvió solo, llorando. Entonces fui capaz de
escuchar bien lo que decía a la silueta pequeña:
– Tenemos que despedirnos de mamá, es hora de desconectarla.
Romancero catalán
Por Jana Nieto Romero, 1º Bachillerato C
Huesos sobre el adoquin,
cames cobrizas caladas.
-iAy, qué será de mi! – canta
el pedigüeño corrandas.
Poca limosna pedia,
poca para su desgracia.
Dedos obscenos yacían
en las calles catalanas.
Los turistas exhibiendo
besos llenos de escarlata.
Comiendo ante pidienteros,
su vergūenza disgustada.
Mi inexorable tierra es
aquella tan charlatana
tímida con su pobreza
hacinada de patrañas.
La vida y la muerte
Por Alba Oliva, 4º ESO D
Hubo una vez, hace millones de años, en que la Vida y la Muerte se amaron. Juntas
co-existían felices. Per un día el Destino las castigó, pues estaba enamorado de la
Vida.
Las separó para toda la eternidad; para que nunca pudieran estar juntas. La Muerte
espera con ansias toda una vida, y la Vida existe atada al Destino hasta que la
Muerte llega.
Son opuestas, son luz y oscuridad: aunque bien se sabe que sin oscuridad las
estrellas no pueden brillar.
Son dos lados de un espejo: reflejos del contrario. Una no puede vivir sin la otra, y la
otra no puede morir con la una.
Pero hay un punto en que la vida termina, un punto inalcanzable para el Destino. Un
punto llamado la Unión de las Almas. En ese instante, tu alma sale de tu cuerpo,
mientras este aún respira.
En ese preciso momento, no estás viviendo ni muriendo, así mismo, estás tan vivo como muerto. Tu alma decide tu camino, no el Destino.
Es ella quien decide si sigues en este mundo o si te marchas a descubrir el
siguiente para unirte con las otras almas.
Por nuestra libertad
Por Estel.la Gregorio, 1º ESO
Vamos siempre con miedo.
Ni una sola va tranquila.
Algunas ya en el cielo.
¿Hay alguna que lo perciba?
Todas creemos ir listas,
Pero llegado el momento
ninguna va preparada.
¿Por qué van a por nosotras?
¿Por qué nunca hacia otras?
Es hoy, lo que me pregunto.
Por eso hoy me manifiesto
Justo a todas las demás,
Para que nunca jamás
Otra vuelva a sufrir
Unidas a los colores
Lila, verde y rosa
Para sacar los temores.
