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¿Películas románticas o películas tóxicas?

Las películas de romance más exitosas entre los adolescentes siguen estando plagadas de machismo en pleno 2024

Carla Pallas Sanchez

Muchas y muchos estamos hartos de querer ver una película de romance y encontrarnos siempre con el típico cliché de mal gusto del tío malo y la tía tonta.

La gran mayoría de películas de romance adolescente, a pesar de estar en 2024, es decir, en pleno siglo XXI, sigue teniendo una gran connotación machista y tóxica. Se trata de películas con un gran impacto en los adolescentes que pueden llegar a provocar que su pensamiento sobre las relaciones amorosas, sentimentales y sexuales se adapte a lo que ven en la pantalla, intentando encontrar algún parecido de lo observado con la realidad y buscando sus futuras parejas en base a lo que aparece en los productos cinematográficos. 

Una de las películas más aclamadas por el público adolescente es After aquí empieza todo, de la saga After, una propuesta plagada de machismo e incoherencias. Como protagonista tenemos a Tessa, una chica sumamente inocente , enamorada del amor y de su novio Noah, que está empezando su carrera universitaria a kilómetros de distancia de su familia y hogar. Como segundo protagonista tenemos a Hardin, su polo opuesto, un chico malote que (evidentemente) no cree en el amor y con varios problemas, como las drogas o los ataques de ira. Tessa y Hardin se conocen y parecen no soportarse pero, por cosas de la ficción, comienzan a tontear hasta acabar perdidamente enamorados, a pesar de todas las escenas en las que él muestra un comportamiento extremadamente tóxico, haciendo cosas como emborracharse hasta el punto de tirarle cosas a Tessa o tener múltiples discusiones por los amigos o no amigos de ella o simplemente diciendo frases como: ‘”Eres mia , solamente mia, nadie mas te va poder tener’’.

Puede llegar a parecer la típica película romántica donde él al final cambiará por ella, pero no tan solo no ocurre esto, sino que todo lo que supuestamente habían vivido juntos era una mentira ya que se trataba de una simple apuesta hecha por Hardin y sus amigos. Parece que llegamos al final, ¿verdad? Pero no, la película continúa y acaban dándole la vuelta a la situación de manera que él es la víctima de todo el asunto. Y Tessa, después de haber sufrido el mayor desamor de su vida, lo perdona, ya que Hardin es un chico con problemas y eso lo justifica todo. 

Ya que esta película es un fenómeno adolescente para esta generación (y quizás para las futuras…), la industria del cine romántico ahora se basa en ella para crear otras similares, con las que lo único que consiguen es seguir fomentando actitudes machistas y tóxicas. Es el caso de películas como: Culpa mia, A través de mi ventana o 365 días.

La sinopsis de esta última es nada más y nada menos que la siguiente: “Massimo es miembro de la familia de la mafia siciliana y Laura es directora de ventas. En un viaje a Sicilia tratando de salvar su relación, Laura es secuestrada por Massimo, quien le da 365 días para enamorarse de él.” En este caso, ya no solo estamos hablando de toxicidad o de machismo, sino de un delito totalmente romanizado.

Estas películas, en pleno siglo XXI, el siglo de la revolución de las mujeres, tendrían que estar totalmente obsoletas. ¿O acaso no se puedan hacer buenas películas de amor sin tener que perpetuar el heteropatriarcado? Existen películas como A todos los chicos de los que me enamoré, 10 razones para odiarte, Juno, o Dime con cuántos, que cumplen con el test de Bechdel (prueba para evaluar la brecha de género en películas, cómics, obras de teatro etc..) y que son todas anteriores a 2020. ¿Quiere eso decir que estamos volviendo atrás? ¿Que en 2024 las películas son más tóxicas y machistas que las de hace unos años?