La periodista de El País explica sus experiencias como redactora especialista en educación
Por: Pablo Vicente y Zhenjie Chen
Ana Torres Menárguez, nacida en 1983, es periodista del diario El País desde hace 9 años, aunque trabaja de redactora desde que tenía 23. En esta entrevista nos explica desde cómo se decidió a ser reportera hasta su día a día como articulista de El País y cómo es este periódico.
¿Qué has tenido que hacer para llegar a ser periodista. ¿Qué estudios has cursado?
Yo estudié la carrera de periodismo, y hay una anécdota de cuando estaba en el instituto y no tenía nada claro lo que ser, ya que descarté el camino científico porque no se me daban bien las mates, y, por tanto, me fui hacia el bachillerato lingüístico. En primero o segundo de bachillerato, escogí la optativa de cultura clásica, donde hice un trabajo sobre una diosa, pero cuando entregué ese trabajo, la profesora me dijo que eso no lo había hecho yo. Mis padres le confirmaron que sí que lo había hecho yo, y yo, en vez de tomármelo a mal y enfadarme con esa profesora, me lo tomé a bien y pensé que si no se lo creía, sería porque lo había hecho muy bien. Por eso me di cuenta que se me daba bien escribir, y por eso me decidí dedicar a eso.
Además de en El País, ¿has trabajado en otros medios de comunicación? ¿En cuáles?
He trabajado antes en el periódico La Verdad, que es un periódico regional de Alicante, y en una agencia, y luego ya en canales de comunicación de algún partido político… Pero eso fueron prácticas.
¿Cómo se trabaja en un periodico tan grande como El País? ¿Cómo es tu día a día?
En el periódico El País lo más importante es que te dejen llevar una cartera concreta, que es una especialidad: puede ser periodista de educación, como en mi caso, o puede ser cualquier otra especialización. Lo más difícil es poder llegar a eso, y no ser un periodista que está sentado en la mesa digital publicando las cosas de los demás o gestionando contenido sino hacer tú tu propia agenda de temas.
¿Cuáles son las dificultades de tu profesión?
Pues lo más difícil es que tienes que estar informado de todo, porque aunque yo sea periodista de educación no puedo dejar de estar informada de política u otros temas que puedan tener relación con lo que yo hago. Y eso es complicado, ya que tienes que estar subiendo todo el rato las noticias de todos los sectores, también internacionales, porque aparte de lo que pasa en tu país, es importante saber lo que pasa en otros países. Y, sobretodo, lo más difícil es ser original y riguroso, que la gente quiera leerte, y que tus artículos no aburran, pero a la vez que sean fiables.
¿Cómo se vive la competencia entre los periódicos tradicionales, las redes sociales y todos los medios de comunicación digitales?
Hay periódicos que igual no lo tienen muy claro y quieren competir contra las redes sociales, y quieren publicar titulares sensacionalistas o llamativos, pero yo tengo la suerte de trabajar en un medio en el que no nos valoran por los clics que conseguimos, sino por la rigurosidad de la información. Entonces, aunque nosotros sabemos que mucha gente se informa en las redes sociales y no en los periódicos, nosotros tenemos claro el tipo de público al que nos queremos dirigir, y tenemos muy claro de qué manera queremos enfocar el tema.
¿En El País tenéis algún departamento de fact-checking? Para detectar bulos, desinformación, …
No, no tenemos departamento específico de fact-checking, tenemos un equipo de editores, no tan grande como otros periódicos, que están continuamente en lo que nosotros llamamos “editando los temas”, y esa gente que edita los temas también tiene la función de mirar los datos. Si algún dato no cuadra, esa gente puede revisar ese dato o llamarte y preguntarte de dónde lo has sacado.
¿Cómo le afecta a los periodistas de tu periódico el hecho de formar parte de una empresa tan grande como PRISA?
Yo creo que como todo, creo que todo periodista ha tenido algún que otro roce con su jefe. Pero yo, hablando de mi, de mi caso, en este periódico nadie nunca me ha dicho qué tenía que escribir, qué línea ideológica tenía que seguir, y creo que tengo la suerte de trabajar en un periódico que deja ser bastante libres a los periodistas.
¿Cuál es, en tu opinión, la línea ideológica o política de El País?
Creo que nuestra línea ideológica es claramente de respeto a los derechos humanos. Es una línea que tiende más hacia las políticas de izquierda, ya que nos interesa la desigualdad, nos interesa dar voz a las personas en una situación de desigualdad, y sobre todo nos interesa alejarnos de los populismos
¿Cuál es la entrevista que más te ha gustado hacer o el tema que más te ha gustado tratar a lo largo de tu carrera?
Si tengo que elegir una entrevista, me gustó mucho entrevistar a Ken Robinson antes de que muriese, que murió hace dos años, y esa entrevista me gustó mucho hacerla porque era cómo el mayor gurú de la educación y me gustó mucho hablar con él; además, había leído varios de sus libros. Y, luego, el tema que más me gusta hacer, del que hago más seguimiento, es el de los colegios gueto, que son los colegios en los que más del 50% de los alumnos matriculados tienen un nivel económico que roza la pobreza.
¿Qué consejo le darías a los jóvenes que quieren ser periodistas?
El consejo que les daría es que, para decantarse por esta profesión, lo primero es que tienen que ser muy curiosos, y estar prestando atención a lo que te dicen las personas. Si no, esta no es tu profesión, te vas a aburrir. Entonces te tiene que interesar la vida de los demás, tienes que tener muchísima empatía, y, sobre todo, el hecho de interesarte por las historias humanas. Eso es, para mi, lo que tienes que tener si quieres ser periodista.
